FISIOLOGÍA DE LA VOZ
RESPIRACIÓN
La Respiración
Es el elemento más importante a la hora de cantar, sería por así decirlo, la gasolina del coche. Al respirar para cantar tenemos que hacerlo de modo que llenemos primero el fondo de los pulmones, para lo que debemos emplear músculos intercostales de la zona lumbar y el abdomen.
Como estos músculos intercostales de la zona lumbar, los empleamos para poco más en nuestra vida cotidiana, debemos ejercitarlos frecuentemente, pues es muy importante que estos adquieran cierta fortaleza.
Una vez fortalecidos dichos músculos, se pasará a añadir a su técnica respiratoria el uso de los músculos del abdomen, que son más o menos paralelos a los anteriores. Al usar los dos grupos de músculos. el alumno tendrá como un cojín de aire, que ira dosificando mientras canta, y que se reestablecerá con cada nueva inspiración.
Los pulmones
Los pulmones constituyen una especie de almacenes de aire de carácter elástico, que se comprimen y se dilatan en el proceso respiratorio (espiración expiración). Están comprendidos dentro de la caja torácica formada por siete costillas a cada lado fijas en el esternón; tres costillas unidas por un cartílago, y dos cost5illas flotantes.
Los pulmones se apoyan sobre el diafragma.
El Diafragma
Es un músculo ancho situado abajo del todo en la caja torácica. Normalmente esta plegado, pero con la ejercitación acabará desdoblándose automáticamente y quedará preparado para funcionar.
Su función sería controlar la cantidad de aire que nuestra mente cree que es necesaria a la hora de entonar las diferentes notas.
El diafragma también puede parar la respiración al final de una frase, evitando el sonido feo que se produce cuando el cantante no corta la salida de aire limpiamente, sino que deja escapar algo de este al terminar el sonido.
También cabria señalar en este apartado, que al tomar el aire a la hora de cantar, los brazos no deben moverse bajo ningún concepto.
Recorrido del aire
Cuando el cantante ha tomado bien el aire, cambia el ritmo y empieza a espirar. El aire recorre la tráquea, pasando a través de las cuerdas vocales, de la laringe hasta la faringe.
Al pasar por las cuerdas vocales, el aire las hace vibrar. A partir de este momento el aire ira transportando el sonido resultante de esta vibración, que al llegar a la faringe necesitará ser dirigido a espacios donde pueda resonar para convertir el en más lleno y más fuerte.
FONACIÓN
La laringe
Es un conducto ternilloso en forma de caja que se halla a continuación de la tráquea y que, prolongada hacia arriba, pone en contacto a esta con la boca.
Las cuerdas vocales
Tan sólo hay dos, y se encuentran en la laringe. Tenemos un gran número de músculos que controlan la longitud de las cuerdas vocales en vibración y por consiguiente, controlan la afinación.
Hay gente que no puede reproducir los sonidos que escuchan, porque no controlan la longitud de sus cuerdas vocales. No pueden reproducir la nota que tienen en mente, debido a un defecto de coordinación entre esta y los músculos que controlan las cuerdas vocales.
Cuanto más grave sea el sonido las cuerdas vocales estarán más estiradas y con menos tensión, a medida que vayamos subiendo el tono hacia los agudos, las cuerdas acortarán su extensión y se pondrán más tensas, con lo que también necesitaremos una cantidad de aire mayor para moverlas.
RESONANCIA
Los espacios resonadores
El aire, al hacer vibrar las cuerdas vocales, produce un sonido insignificante, que necesita encontrar una caja de resonancia para poder amplificarse. Y es en el sistema óseo donde se encuentra dicha resonancia.
Los más importantes son los resonadores faciales: paladar óseo, cavum, región de la faringe, y sobre todo los senos, cavidades óseas diseminadas por detrás de la cara, entre la mandíbula superior y la frente.
La nariz, que es el espacio resonador más pequeño que tenemos.
La misma faringe, que es un espacio capaz de crear una vibración muy considerable.
La resonancia del pecho para las partes graves es fácil de lograr, así como la resonancia palatal para el medio; esta última es la que empleamos corrientemente en el habla.
Más hay que agregar a las resonancias pectoral y palatal, las resonancias superiores o de la cabeza, que aseguran a la voz su altura y su brillo en toda su extensión.
La boca, resonador muy importante, es el único capaz de alterar su forma; de su adaptabilidad depende la facilidad en el paso del grave al agudo, sin tropiezos perceptibles.
MECANISMO DE LA VOZ
El mecanismo de la voz es, dicho en pocas palabras, el siguiente:
Inspirando por la nariz el aire se introduce en las fosas nasales, pasa por las cavidades rino-faríngeas y buco-faríngeas, por la faringe, traquea, bronquios y pulmones. Los pulmones, es decir los fuelles, se llenan de aire y se ensanchan en su parte más baja, y las costillas se dilatan y el diafragma baja.
En la espiración, el diafragma vuelve a su posición original empujando el aire almacenado en los pulmones hacia la laringe.
Durante la espiración, las cuerdas vocales se tienden y se acercan suficientemente entre sí para vibrar al paso del aire produciendo el sonido.
Este aire, transformado en sonido, se dirige hacia los resonadores, donde adquiere su amplitud y su calidad, antes de ser expulsado.
Este es el momento más importante de la ejecución vocal. Junto con el estudio de la respiración, es una de las claves de la buena impostación de la voz.
Clasificar una voz
Clasificar una voz es rotularla, ubicarla en una categoría determinada. Es reconocer que esa vos se presta para interpretar los papeles de dicha categoría.
Es esencial que la vos del cantante esté correctamente clasificada, para evitar que este cante fuera de su tesitura, lo que conlleva a falta de comodidad y a forzar.
La clasificación en ningún caso debe ser hecha apresuradamente; sólo después de varios meses de trabajo, el profesor podrá darse cuenta de las posibilidades de su alumno.
Cuando se clasifica una voz hay que tener en cuenta tres aspectos:
La tesitura de la voz natural no entrenada.
El color de la voz no entrenada
La parte en la que la voz del cantante se encuentre más cómoda.
La voz no debe ser clasificada por su extensión, sino por su tesitura y por su timbre.
¿Qué es la tesitura?
Es la contextura misma de la voz. Es el conjunto de notas que el cantante borda con absoluta comodidad.
La tesitura, en general, abarca una decena de notas, en las que el cantante puede dar el máximo, tanto en cuanto a la voz como en cuanto a articulación y dicción.
¿Qué es el timbre?
El timbre es ese algo indefinible y sutil que hace que dos voces, al cantar la misma nota, conserven su individualidad, se mantengan inconfundibles: es el color, la personalidad de cada voz.
Un timbre puede ser claro, redondo, cálido, áspero, profundo, cristalino, etc. Pero una clasificación por timbres nunca será tan absoluta como la que se guía por la tesitura.
La voz puede ser:
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Aguda |
Media |
Grave | |
|
Mujer |
Soprano |
Mezzo-Soprano |
Contralto |
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Hombre |
Tenor |
Barítono |
Bajo |
Tendremos que tener en cuenta que la voz puede sufrir muchas modificaciones a lo largo de su estudio.
Pero lo esencial no es dar un nombre a la voz sino guiarla a lo largo de un estudio que la lleve a su desarrollo máximo, sin fatiga alguna.