Santa Teresa de Jesús

La Paciencia Todo lo Alcanza

Menú del Santa teresa de Jesús

Síntomas y señales de TDAH

Aunque el TDAH comienza en la infancia, en ocasiones no se diagnostica hasta la adolescencia; y en algunos casos, recién se diagnostica cuando la persona es adulta.

Si bien el TDAH es una categoría amplia que cubre diferentes elementos : atención, actividad e impulsividad ; puede revelarse de diferentes maneras en distintas personas. Algunos de los indicadores de TDAH son los siguientes:

  • dificultad para prestar atención o mantener la concentración en una tarea o actividad,
  • problemas para finalizar las tareas en la escuela o en el hogar, y tendencia a saltar de una actividad a otra,
  • problemas para concentrarse en las instrucciones y dificultades para seguirlas,
  • perder u olvidarse de las cosas; por ejemplo, de la tarea,
  • distraerse con facilidad, aun cuando se está haciendo algo entretenido,
  • problemas para prestar atención a los detalles o cometer errores por descuido,
  • problemas para organizar tareas y actividades,
  • dificultad para esperar turno,
  • interrumpir o molestar a otras personas,
  • responder impulsivamente antes de terminar de escuchar las preguntas que se les formulan,
  • juguetear con las manos o los pies, o moverse cuando están sentados,
  • estar inquieto, 
  • hablar demasiado o tener problemas para realizar actividades en silencio.

Cuando los problemas más serios se relacionan con la atención, la concentración y la organización (en otras palabras, cuando una persona no presenta signos de hiperactividad), los médicos utilizan el término "TDA". Cuando los problemas incluyen el movimiento constante, la interrupción y las respuestas impulsivas, se trata de TDAH.

Por supuesto, es normal dormirse como un tronco en una clase aburrida, saltar de un tema a otro en una conversación u olvidar la tarea en la mesa de la cocina cada tanto. Pero a las personas que sufren de TDAH les cuesta tanto concentrarse y controlar su comportamiento que sus emociones y su desempeño en la escuela y en otros aspectos de su vida se ven afectados. De hecho, el TDAH suele considerarse un trastorno del aprendizaje porque puede interferir mucho en la capacidad de una persona para estudiar y aprender.

En ocasiones, los síntomas del TDAH se vuelven menos graves a medida que la persona crece. Por ejemplo, los expertos creen que es probable que el aspecto hiperactivo del trastorno disminuya con la edad, aunque los problemas con la organización y la atención suelen perdurar. Si bien algunas personas "superan" los síntomas, más de la mitad de todos los niños con TDAH continúan mostrando indicios del trastorno en la juventud

Hiperactividad

Consiste en una actividad motora excesiva y desorganizada; el niño tiene dificultad para quedarse quieto en los momentos en que debe hacerlo. El niño va a ser descrito como permanentemente en movimiento, "como dirigido por un motor". A distintas edades se expresa de manera distinta.

Hiperactividad en el 1er año de vida:

·        Trastorno del sueño

·        Cólicos importantes

·        Irritabilidad

·        Dificultad en la alimentación

·        Vómitos voluntarios

·        Poca adaptación a los cambios de rutina

Hiperactividad en el 2º año de vida:

·        "Nunca camina, siempre corre"

·        Muy inquieto, salta constantemente

·        Destructivo, con ausencia de temor al peligro

·        No persevera en ningún juego

·        Toma un objeto tras otro

·        Se intoxica con medicamentos y otras sustancias

Hiperactividad entre los 3-4 años de vida:

·        Siempre está pidiendo algo y parece no escuchar

·        No puede jugar solo y cambia de actividad constantemente

·        No puede jugar con otros niños

·        No responde a premios ni castigos

·        Es rechazado por extraños al hogar

·        En Jardín Infantil no acata normas ni sigue instrucciones

Hiperactividad entre los 6 y 9 años:

·        Problemas de conducta escolar

·        Dificultades de aprendizaje escolar

·        Estilo conductual y cognitivo impulsivo

·        Alta distractibilidad

·        Baja tolerancia a las frustraciones

La conducta hiperactiva tiende a atenuarse desde los 12 años hacia arriba. En el adolescente se manifiesta fundamentalmente como una necesidad de someterse a una mayor cantidad de estímulos ambientales y experiencias nuevas, con dificultad para funcionar en tareas sedentarias y posponer la satisfacción inmediata de necesidades.