
El Instituto asume la filosofía humanístico-cristiana como estilo de vida del día a día en el proceso de enseñanza-aprendizaje. En fraternidad de amor y humildad, buscando el bien común en la libertad de los hijos de Dios, en el diálogo permanente de la fe con la ciencia, siendo testigos de paciencia y obediencia, abiertos y abiertas a la voluntad de Dios: ser santos. Siendo conscientes de su rol como seres humanos con discapacidad física pero no espiritual haciendo realidad el lema: La paciencia todo lo alcanza.