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Juan Pablo Duarte

Orìgenes


Los padres de Juan Pablo Duarte fueron, Juan José Duarte un negociante oriundo de Vejer de la Frontera en la provincia española de Cádiz, quien se casó en Santo Domingo con Manuela Diez Jiménez, oriunda de El Seibo, hija a su vez de padre español y madre dominicana.

Luego de la invasión de Toussaint en 1801, los Duarte emigraron hacia Puerto Rico, residiendo en Mayagüez. La familia regresó al país luego de terminada la guerra de la Reconquista en 1809, cuando el país volvió a ser colonia española.

Juan José Duarte instaló un negocio de efectos de marina y ferretería, único en su género en la ciudad de entonces, situado en la margen occidental del río Ozama, en la zona conocida con el nombre de La Atarazana.

Niñez

Juan Pablo Duarte y Diez nació en la ciudad de Santo Domingo el 26 de enero de 1813. Fue bautizado en la Iglesia de Santa Bárbara el 4 de febrero de 1813. Sus primeras enseñanzas las recibió de su madre.

Viaje formador

En 1828 o en 1829, con apenas quince años de edad, y acompañado del señor Pablo Pujols, comerciante ligado a su familia, sale vía Estados Unidos, Inglaterra, y Francia rumbo a España, radicándose en Barcelona, donde tenía parientes. Poco se conoce de Duarte durante su permanencia en España pero se asegura que incidió inmensamente en su formación.

Vida social en Santo Domingo

En 1832 aparece de nuevo en Santo Domingo y trabaja en el negocio de su padre. Entonces realiza una intensa vida social que le liga a importantes sectores de la pequeña burguesía urbana. Es testigo de matrimonios, apadrina bautizos y asiste a reuniones de carácter cultural.

Esa vivencia de la sociedad es la que le permite percibir que existe un sentimiento patriótico que rechaza la presencia de los haitianos en el país.

Inicio en la política

Ya en esa época el gobierno de Boyer había envejecido y de un gobierno liberal y progresista, pasó a ser una dictadura con graves problemas económicos y resistencia interna en su territorio original.

Juan Pablo era un jóven apegado a la lectura y ávido de conocimientos, traducía del francés al español, así como del latín. Debió haberse entusiasmado con la cadena de independencias que se sucedían en el continente americano y en las cuales el país no participaba.

La Trinitaria y La Filantrópica

El 16 de julio de 1838, fundó la Sociedad Secreta "La Trinitaria" con intenciones de independizar el país. Los primeros miembros de La Trinitaria fueron Juan Pablo Duarte, Juan Isidro Pérez, Pedro Alejandro Pina, Jacinto de la Concha, Félix María Ruiz, José María Serra, Benito González, Felipe Alfau y Juan Nepomuceno Ravelo.

Debido a que necesitaban promocionarse de manera velada surgió otra sociedad llamada "La Filantrópica" que hacía presentaciones de piezas teatrales para concientizar a los ciudadanos de la separación de Haití.

Años atrás el gobierno de Jean Pierre Boyer había descubierto una conspiración en Los Alcarrizos, un poblado cercano a Santo Domingo y ordenó ahorcar a los involucrados. Los Trinitarios sabían que arriesgaban la vida con sus actividades.

Primer exilio
Cuando Charles Herard llega triunfante a Santo Domingo en 1843 desata una cacería contra Duarte y Los Trinitarios. Juan Pablo se ve obligado a partir en una goleta rumbo a Saint Thomas y de allí a "La Guaira" cerca de Caracas, Venezuela.

El padre de Duarte murió en Santo Domingo el 25 de noviembre del 1843 estando Juan Pablo exiliado.

Regreso a la patria

Juan Pablo regresó a Santo Domingo el 14 de marzo e inmediatamente se integró a la Junta Central Gubernativa dominada por sectores que no creían en la integridad del país.

Enfrentamiento con Pedro Santana

La Junta Central Gubernativa nombra a Duarte General y lo envía a Azua donde se realizaba un enfrentamiento con las tropas de Charles Herard. Duarte no está de acuerdo con las tácticas militares de Pedro Santana y ambos se enemistan. La Junta Central Gubernativa llama a Duarte a Santo Domingo.

Proclamado presidente

El 4 de julio de 1844 en Santiago el Coronel Matías Ramón Mella, Comandante en Jefe del Departamento Central (Cibao), aclama a Juan Pablo Duarte como Presidente de la República Dominicana. Los Trinitarios gozaban de mucha simpatía en toda la región cibaeña. Seis dias más tarde Duarte es proclamado Presidente en Puerto Plata.

Pedro Santana arrebata el poder

Al enterarse de la situación Pedro Santana, héroe de la Batalla de Azua, llega a Santo Domingo y el día 14 de julio disuelve la Junta Central Gubernativa existente y crea una nueva excluyendo a los Trinitarios. Santana ordena arrestar a Sánchez y Mella. Duarte es perseguido y finalmente arrestado en Puerto Plata.

Días después Santana declara traidores a los Trinitarios y los expulsa del país.

Segundo exilio

El 10 de septiembre de 1844 Juan Pablo Duarte parte al exilio embarcándose para Hamburgo - Alemania. Emprende su viaje de regreso para reunirse con su familia y llegará a Saint Thomas el 24 de diciembre para proseguir a Venezuela.

En Caracas le sorprende la noticia del fusilamiento de la líder interna de los trinitarios, María Trinidad Sánchez, justamente el 27 de febrero de 1845, en el primer aniversario de la independencia.

Asumiéndose culpable de esta muerte, y evitando una guerra civil, Duarte desaparece de la vida pública, internándose en la selva venezolana, radicándose en la ciudad de Angostura (hoy Ciudad Bolívar), donde pierde todo contacto con amigos y familiares durante más de quince años.

Duarte restaurador

Luego de enterarse de las acciones durante la Guerra de Restauración Duarte desembarca en Montecristi en 1864 para ponerse a las órdenes del gobierno restaurador en armas de Santiago de los Caballeros. La Guerra Restauradora estaba decidida a favor de los dominicanos y el gobierno decidió nombrar a Juan Pablo como su representante en el exterior con la misión de obtener apoyo de Venezuela y las demás naciones americanas en la lucha militar contra España.

Última etapa

Duarte se quedó con su familia en Caracas, subsistiendo de una fábrica de velas hasta su fallecimiento el 15 de julio de 1876 a los 63 años de edad.

Sus restos fueron trasladados al suelo dominicano en 1884, por el gobierno de Ulises Heureaux (Lilís), que lo había declarado Padre de la Patria junto a Francisco Sánchez del Rosario y a Matías Ramón Mella.

María Trinidad Sánchez

 

(1784-1845)

 

Primera víctima del crimen político en la historia republicana, es la más elevada expresión del liderazgo femenino en su época.

 

Hija de Fernando Sánchez e Isidora Ramona, perteneció al grupo de febreristas que lucharon por la Independencia Nacional. Junto a Concepción Bona, sus manos confeccionaron la primera bandera dominicana.

 

Fiel seguidora del pensamiento y acción de Duarte, participó activamente en todo el proceso que culminó el 27 de febrero de 1844, momento decisivo en el que transportó pólvora en sus propias faldas y elaboró muchos de los cartuchos que utilizaron Los Trinitarios esa noche.

 

Al rebelarse las intenciones anexionistas del General Pedro Santana, se integró a los movimientos conspiradores que surgieron para derrocarlo. María Trinidad alojó en su casa a los disidentes del General Santana y organizó y orientó la conspiración del 1845.

 

Intentando por todos los medios legales que los defensores de la Independencia pudieran volver al país, el movimiento conspirativo entre civiles y militares tenía por plan un cambio de gobierno, dejando a Pedro Santana con plenos poderes para que éste ordenara el regreso de los patriotas, para luego derrocarlo.

 

Al descubrirse la insurrección, María Trinidad fue una de las primeras personas apresadas. Única conocedora del escondite de su sobrino, Francisco del Rosario Sánchez, a quien le llevaba las comunicaciones que le enviaban, jamás lo reveló. Junto a otros conjurados fue juzgada por un Consejo de Guerra que les condenó al fusilamiento. El dictamen del Tribunal dice textualmente, que fueron condenados como autores instrumentales de la conspiración considerados hasta el momento, y por haberse negado obstinadamente la primera (Maria Trinidad Sánchez) a confesar (es decir, a delatar) los principales”.

 

Estas palabras dejan ver la entereza de carácter de esta mujer, ya que en los interrogatorios se le ofrecía a gracia de la vida si denunciaba a sus compañeros de conjura, pero esta heroica mujer prefirió callar y enfrentarse al pelotón de fusilamiento antes de traicionarlos.

 

El 27 de febrero de 1845, al cumplirse el primer aniversario de la fundación de la República, se ejecutó la sentencia. Maria Trinidad Sánchez camino desde la fortaleza Ozama hasta el cementerio, donde sería fusilada, y al pasar por la Puerta del Conde exclamó:

 

"Dios mío, cúmplase en mí tu voluntad y sálvese la República”.

 

Su muerte fue producto de la fidelidad a los intereses de la soberanía nacional.

 

 

Francisco Sánchez del Rosario

 

Nació en Santo Domingo el 9 de marzo de 1817, durante los últimos años del período colonial conocido como la "España Boba". Fue el primer hijo de la unión de Narciso Sánchez, tablajero de profesión, y Olaya del Rosario, ambos personas de color. En el acta bautismal de Olaya del Rosario aparece como "parda libre", lo que implica su ascendencia africana.

 

No se conoce cuándo comenzó su relación con Juan Pablo Duarte pero el hecho de que no figuró entre los fundadores de la sociedad secreta "La Trinitaria" en 1838, hace pensar que se conocieron después de esa fecha. De todas formas, al ampliarse los trabajos de esa organización patriótica Sánchez se convirtió en un Trinitario en quien Duarte confiaba plenamente.

 

Ausente Juan Pablo del país, asume la dirección del movimiento independentista que había entrado en su última y más peligrosa etapa. Desde su escondite dirige con serena actitud los preparativos del proyecto. Mella le presta efectiva y oportuna colaboración. Para los primeros días de enero de 1844, redacta Sánchez el Manifiesto de Independencia que será publicado con fecha del 16 de ese mes y, a petición de Mella, es enviado a Tomás Bobadilla para su corrección.

 

Investido de esa autoridad, comparece la noche del 27 a la puerta de El Conde y encabeza todas las actividades. En la madrugada del 28 sus manos juveniles (apenas tiene 27 años), izan la bandera nacional al amparo del lema de ¡Dios, Patria y Libertad! En ese momento inmortal, presidida por Francisco Sánchez del Rosario , quedó fundada la República Dominicana.

 

Una vez que la Independencia es proclamada, se reorganiza la Junta Central Gubernativa en la cual se imponen los representantes del sector social más influyente; solamente Sánchez y Mella representan la línea independentista. Tomás Bobadilla sustituye a Sánchez en la presidencia, borra el decreto de exilio y ordena el regreso de Duarte al país.

 

El 14 de marzo arriba Duarte al puerto del Ozama. Sánchez y Mella suben a bordo de la goleta a recibir al compañero y líder del movimiento. Duarte se integra a la Junta y, nombrado General de Brigada, es destinado a Azua junto a Pedro Santana que hace días funge de general en jefe del naciente Ejército Libertador. Comienzan las contradicciones y los sucesos internos de Haití le dan un respiro a los dominicanos.

 

Mella, actuando en el Cibao Central como jefe político y militar, recibe a Duarte y lo proclama Presidente de la República en una decisión precipitada y emotiva. Se rompe el precario equilibrio que imperaba en el gobierno colegiado, en el cual los republicanos eran minoría, y se produce un golpe de Estado que lleva a la presidencia a Francisco Sánchez del Rosario.

 

La Junta integrada por patriotas republicanos es desconocida por Pedro Santana quien regresa de Azua y toma la ciudad de Santo Domingo. Reducidos a prisión, algunas voces proponen que sean fusilados. El 22 de agosto de 1844, apenas seis meses después de haber sido fundada la República, sus auténticos gestores, encabezados por Duarte, Sánchez y Mella son declarados traidores a su propia obra política y expulsados de por vida del territorio nacional. El 26 salen hacia Inglaterra Sánchez, Mella, Pina y otros.

 

Sánchez regresa al país el 8 de noviembre y Jiménez lo nombra Comandante de Armas, o sea, jefe militar de la ciudad de Santo Domingo. Comienza entonces la vida política partidista del prócer de febrero.

 

Los ideales independentistas de Sánchez se vieron tirados al suelo cuando Pedro Santana buscó con la anexión a España, la protección economico-militar. Sánchez expresa su oposición a las gestiones de Santana. Reducido a prisión en agosto de 1859 es desterrado de nuevo, por tercera vez, en septiembre de ese año. Se traslada a Saint Thomas y desde allí comienza, sin recursos económicos, su lucha contra la traición y venta de la patria. Reclama la unidad de todos los dominicanos y viaja hacia Haití en busca de ayuda del presidente Geffrard.

 

El 20 de enero de 1861, éste publica su manifiesto en el cual afirma, frente a sus enemigos: Yo soy la bandera nacional . Dos días después, el 22, se integra en Curazao bajo su dirección la Junta Revolucionaria organizadora de la Revolución de la Regeneración Dominicana.

 

Proclamada unilateralmente por Pedro Santana, la anexión a España el 18 de marzo, toman los acontecimientos un rumbo diferente. El 2 de mayo se produce en Moca el levantamiento de José Contreras, y el 1ero. de junio, en horas de la tarde, inicia Sánchez su invasión a territorio dominicano. Traicionado y emboscado, fue hecho prisionero y juzgado por órdenes de Santana. Un tribunal sin autoridad legal o militar, lo condenó a muerte junto a otros compañeros. En el juicio asumió la responsabilidad de todos los hechos y pidió clemencia para sus subalternos.

 

Murió fusilado el 4 de julio de 1861 a las cuatro de la tarde, en el cementerio de San Juan de la Maguana. Fundador y prócer dos veces de la República, con la entrega de su vida en el martirologio de San Juan, entró en la inmortalidad como ejemplo inigualable de nuestra historia.

 

 

 

 

   Matías Ramón Mella

 

Matías Ramón (que, por error, anteriormente se le llama Ramón Matías) nació el 25 de febrero de 1816 en la ciudad de Santo Domingo, hijo de Antonio Mella y Álvarez y Francisca Castillo Álvarez. En Santo Domingo creció y vivió, adquiriendo para su adolescencia y primera juventud fama de hombre de valor. Se le reputaba como muy diestro en el uso de la espada y el sable.

 

Contrajo matrimonio a los veinte años con la joven María Josefa Brea, perteneciente a una familia burguesa importante, aunque ninguno de los dos aportó grandes bienes al matrimonio, según hace constar en el testamento fechado 5 de mayo de 1859. Fue ya casado, cuando al parecer adquirió sus bienes y propiedades, parte de ellos por vía hereditaria tras el fallecimiento de su padre en febrero de 1837.

 

No se sabe tampoco cuando conoció a Juan Pablo Duarte pero, fundada la sociedad secreta "La Trinitaria", se adhirió a ella en calidad de "comunicado", junto a Francisco del Rosario Sánchez y Félix María Del Monte. Duarte vio en Mella un discípulo de condiciones excepcionales y lo designó para sustituir a Juan Nepomuceno Ravelo cuando éste fracasó en las gestiones que le encomendara, de llegar a un acuerdo con los dirigentes haitianos cuando se organizara el movimiento de la Reforma (paso previo para alcanzar la independencia).

 

En enero de 1843 fue comisionado por Duarte para trasladarse a la villa haitiana de Los Cayos de San Luis, al sur de la isla, para hacer contactos con los revolucionarios reformistas adversarios del presidente Boyer. La táctica correcta de Duarte de aliarse con los enemigos de Boyer, encontró en Mella un agente capaz de sumar a los militares y civiles que encabezados por Charles Herard, querían el derrocamiento del presidente de la república que tenía más de veinticinco años gobernando, y cuyo mandato se había convertido en una represiva dictadura, situación que facilitaba los planes de Duarte frente al régimen.

 

A su regreso de Los Cayos, luego del derrocamiento de Boyer, Mella se trasladó al Cibao Central como agente propagador del ideal republicano. Cuando Charles Herard, como Presidente de la República, visitó la parte oriental, a su paso por esa región ordenó la prisión de Mella, Rafael Servando Rodríguez y el sacerdote Juan Puigbert, acusándolos de querer destruir el ejército y los remitió a Puerto Príncipe donde permanecieron dos meses detenidos, regresando en septiembre a la parte oriental.

 

Los sucesos se precipitaron y, en ausencia de Duarte, junto a Sánchez, activaron los preparativos revolucionarios. En enero de 1844 ayudó a Sánchez, jefe del Movimiento, a redactar el Acta de Independencia y, a sugerencia suya, se le llevó a Tomás Bobadilla para su revisión.

 

En la noche del 27 de febrero de 1844 es de los primeros conjurados en llegar a la Puerta de la Misericordia. Exhorta a unos pocos temerosos a no abandonar el lugar y, audaz e impulsivo, Mella dispara su famoso trabucazo en la Puerta de la Misericordia, partiendo desde allí los conjurados hacia la Puerta del Conde, donde es proclamada la República e izada la Bandera Dominicana.

 

Proclamada la República, forma parte de su primera Junta Central Gubernativa, presidida primero por Sánchez y luego por Tomás Bobadilla, convertido en la figura determinante de la misma. Para los primeros días de marzo parte para el Cibao como Gobernador del Distrito de Santiago y Delegado de la Junta Central Gubernativa, pero en realidad es el jefe político y militar de la región más importante del país. Ostenta el rango de Coronel del naciente Ejército Nacional, que será el Ejército Libertador. Hace venir a José María Imbert, de Moca, y lo nombra su segundo en el mando militar.

 

Los acontecimientos tomaron un giro diferente después de la victoria de Azua el 19 de marzo. Duarte se presentó en el Cibao y Mella, entusiasmado e impulsivo, lo proclamó Presidente de la República. Esa acción rompió el equilibrio de las fuerzas que dirigían la joven república y terminó imponiéndose el sector social más atrasado, encabezado por Pedro Santana y Tomás Bobadilla. Los auténticos héroes nacionales son declarados traidores a la patria y expulsados de por vida del territorio nacional. Volvió, junto con Sánchez, al país en 1848 amparado por la amnistía decretada por el Presidente Manuel Jiménez.

 

Cuando Faustino Soulouque invade el país, Mella se incorporó al Ejército, destacándose en la famosa Batalla de Las Carreras y termina siendo secretario de Pedro Santana. Luego de la renuncia del Presidente Jiménez, electo Báez Presidente de la República, en septiembre de 1849, es nombrado Secretario de Estado de Hacienda y Comercio. Separados y enemigos Santana y Báez, Mella seguirá al lado del primero. Siempre lo prefirió al segundo, hasta que la causa de la anexión a España los enemistó para siempre. Entre 1849 y 1861, en enero, cuando rechaza frente a Santana el proyecto de anexión, ocupará Mella importantes cargos civiles y militares. Comandante de Armas, Ministro de la Guerra, Gobernador, Ministro Plenipotenciario y Enviado Extraordinario en Misión Especial frente al Gobierno español, para gestionar el reconocimiento de la República o del Protectorado. En julio de 1856 se le encomendó preparar un proyecto de ley para organizar el Ejército. Ya se le tenía y respetaba como un entendido en asuntos militares.

 

Y lo demuestra cuando se inicia la Guerra Restauradora. Incorporado al Movimiento, en agosto de 1863, se le confiaron importantes misiones. Viajó al sur atravesando la Cordillera Central por Constanza, con el encargo de organizar las tropas restauradoras dirigidas por Pedro Florentino. Es designado Ministro de la Guerra y elabora el Manual de Guerra de Guerrillas que dirige por medio de una circular de fecha 26 de enero de 1864 y que recoge toda la experiencia del pueblo dominicano en esta forma singular de lucha.

 

El general Mella, mientras rendía sus útiles servicios a la causa, fue atacado de disentería y exhaló el último aliento en extrema pobreza el 4 de junio de 1864. Murió con la singular distinción de ser dos veces prócer de la República. Pidió que lo enterraran envuelto en la Bandera Nacional y, así se hizo.

 

 

 

 

   

 

 

Lic. José Núñez de Cáceres

 

José Núñez de Cáceres nació el 14 de marzo de 1772, en la ciudad de Santo Domingo. Eran sus padres Francisco Núñez y María Albor.

 

Desde temprana edad, Núñez de Cáceres demostró gran amor a los estudios; su padre era hombre de campo, trabajador y honrado. Su madre murió a los pocos días del nacimiento de José.

 

El padre de Núñez de Cáceres se llevó a su hijo al campo, pero no pudo conseguir que cambiara los libros por la agricultura.

 

Núñez de Cáceres se esforzó para terminar sus estudios, y a los 23 años obtuvo la Licenciatura en Derecho Civil; formó una distinguida clientela y llegó a ser catedrático en la "Universidad de Santo Tomás de Aquino".

 

Al finalizar el siglo 19 contrae matrimonio con Juana de Mata Madrigal Cordero. De su unión nacieron seis hijos.

 

Mientras Santo Domingo era colonia francesa, Núñez de Cáceres fue funcionario del gobierno español en Cuba. Luego de la derrota francesa en Palo Hincado y el restablecimiento del poder español en Santo Domingo, José Cáceres vuelve a su tierra natal.

 

Desde 1809 el gobierno español de la Colonia estaba a cargo de Juan Sánchez Ramírez. José Núñez de Cáceres se desempeñó como asesor general del gobierno.

 

A partir de 1809 y hasta 1822 se conoce como el período de la "España Boba";. Se llama así a esta época por la poca atención que la Madre Patria puso a esta colonia.

 

Núñez de Cáceres ocupó varios cargos en el período de la España Boba; Asesor General del Gobierno de Intendencia, primer rector de la Universidad de Santo Domingo y también como Teniente Gobernador y Auditor de guerra.

 

Al asumir ese último cargo puso en marcha sus planes de separación logrando ganar para su causa a los jefes de varios cuerpos militares.

 

La noche del 30 de noviembre de 1821 hizo preso al Gobernador y Capitán General y finalmente, el 1 de diciembre quedó constituido el «Estado Independiente de Haití Español» para diferenciarlo de la ex colonia francesa, Haití, y separándose definitivamente de España.

 

Núñez de Cáceres ejerció la presidencia del gobierno provisional e inmediatamente se solicitó la protección de la Gran Colombia pues se temía una invasión de la vecina Haití.

 

Núñez de Cáceres envió como emisario ante Simón Bolivar, presidente de la Gran Colombia, a Antonio María Pineda, quien no llegó a entrevistarse con el Libertador pues éste había ya emprendido guerra en el Sudamérica.

 

Jean Pierre Boyer, Presidente de Haití, declaró que el territorio de la isla era uno e indivisible, e invadió la parte oriental de la isla el 9 de febrero del 1822. Núñez de Cáceres ordenó izar la bandera haitiana y entregó al Presidente Boyer en persona las llaves de la ciudad de Santo Domingo.

 

La independencia de Santo Domingo español duró sólo dos meses y ocho días; desde el 30 noviembre de 1821 a febrero de 1822 por eso se le conoce como la Independencia Efímera.

 

Cáceres estaba todavía en Santo Domingo, haciendo gestiones clandestinas para obtener apoyo de las autoridades de la Gran Colombia. Boyer se enteró de sus actividades y exigió el exilio a José Núñez de Cáceres argumentando que su presencia era un inconveniente en la isla y que si no se ausentaba de ella voluntariamente, lo embarcaría por la fuerza.

 

Núñez de Cáceres se dirigió a Venezuela donde se dedicó al periodismo. Finalmente acabó viviendo con su familia en México, donde primero se estableció en la ciudad de San Luis Potosí y luego en Ciudad Victoria, capital del Estado de Tamaulipas.

 

En los primeros años, se ocupó en el ejercicio de la abogacía. En 1830 fue nombrado fiscal de la corte suprema de justicia. En 1833 fue elegido senador del Estado de Tamaulipas y miembro del Congreso de la Confederación mexicana. En ese mismo año se le designó Ciudadano Benemérito de Tamaulipas. También ocupó el cargo de Tesorero de Hacienda Pública.

 

Núñez de Cáceres muere en Ciudad Victoria Estado de Tamaulipas México el 11 de septiembre de 1846.

 

 

 

 

 

 

María de la Concepción Bona y Hdez.

 

María de la Concepción Bona y Hernández nace en Santo Domingo el 6 de diciembre del año 1824.  Dos años antes, en febrero de 1822, se había iniciado el período de la ocupación haitiana de Santo Domingo

 

 Al asumir Jean Pierre Boyer el mando total de nuestra parte de la isla, las diferencias entre los pobladores eran enormes, sobre todo en la base cultural y política.  Los haitianos poseían una base cultural franco-africana mientras nuestro pueblo era poseedor de una base cultural totalmente hispánica.

 

Bajo este estado opresivo y humillante nace y se cría Concepción Bona en una familia dominicana que se comprometería totalmente con el ideario de Duarte.  Su abuela María Merced Pérez Díaz Morales se había casado en primeras nupcias en la Villa de San Carlos con Pantaleón Pina y de esa unión habian nacido:  Manuela, Juan Andrés, El Prócer de la Independencia, Ana Santiago, Marcelina y Dominga.

 

En 1844 cuando Concepción Bona contaba sólo 18 años de edad era una joven perteneciente a una familia ardientemente adscrita a la causa de la Independencia Nacional y totalmente compromentida con los ideales del Patricio Duarte, y es que Concepción el amor a la patria lo llevaba en la sangre, por eso cuando su padre Ignacio Bona estampa la firma número 90 del Manifiesto del 16 de enero, documento que representa el Acta de nuestra Independencia Nacional, lo hace junto a su hermano Juan Pina, pero también junto a Tomás Bobadilla y Briones, Ramón Mella, Francisco del Rosario Sánchez, y otros trinitarios. Todos amigos y vecinos. 

 

A esa edad Concepción Bona ya era parte activa en las reuniones de muchachos y muchachas que en los ojos del invasor se congregaban en las tardes a estudiar, pero que realmente complotaban con un solo fín: conquistar la libertad de la Patria. 

 

Cuando los patriotas escogen a María de la Concepción Bona y Hernández para la gran tarea de plasmar en tela su magnífica obra tricolor concebida por el Patricio Duarte, que nos representaría ante el mundo como una nueva nación que nace libre e independiente, lo hacen confiando esa gran obra a una amiga cercana y plenamente identificada con la causa nacional, pero también sabiendo que se hacía ese encargo una mujer valiente y apasionada, capaz de enfrentar con madurez los riesgos que aquello representaba.   En ese momento se convierte en Patriota junto a su prima María de Jesús Pina.

 

Concepción Bona supo representar dignamente el papel que el destino le había encomendado, por eso llegado el momento la joven penetra enardecida la escena libertadora que se desarrolla desde la Puerta de la Misericordia hasta el Baluarte del Conde, entre pólvora, cánticos patrióticos, familiares y amigos; y hace la entrega memorable en manos de Sánchez de nuestra primera enseña tricolor, se inmortaliza en la historia. 

 

Cuando la luz del sol aclaró la mañana del 28 de febrero de 1844, la obra magna de esta heroína nacional ondeaba libre y soberana sobre el Altar de la Patria.  Nacía la República Dominicana. 

 

 

    

   

 

 

 

Tomás Bobadilla

Nació en Neyba en 1785.

Funcionario del gobierno haitiano durante el mandato de Boyer, finalmente pactaría con Sánchez para poner toda su experiencia política al servicio de los trinitarios.

Contando con 59 años, Tomás Bobadilla participó junto a Francisco Sánchez del Rosario en la redacción del Manifiesto donde se anunciaba la necesidad inmediata de fundar una república independiente el 26 enero de 1844.

El 29 de febrero, Tomás Bobadilla reemplazaba a Francisco Sánchez del Rosario y se convertía en el primer presidente de la joven nación.

El 11 de marzo de 1844, se elige la Junta central Gubernativa y Tomás Bobadilla asume como su presidente.

En 1847 fue colaborador de Pedro Santana y en 1849 de Buenaventura Báez, ocupando diversos cargos en los distintos gobiernos. También colaboró con los presidente Pedro Antonio Pimentel y José María Cabral.

Muere en 1871.

 

 

 

Pedro Santana

 

Pedro Santana Familias nace 29 de junio del año 1801 en Hincha (actualmente un poblado haitiano). Sus padres fueron Pedro Santana y Petronila Familias, terratenientes de la zona fronteriza. Era hermano mellizo con Ramón Santana Familias. Pedro Santana aprendió a leer y escribir en su infancia.

 

En 1805 Santana padre se trasladó con su familia hacia el Cibao, y luego hacia el Seibo, en la parte este del país, donde eventualmente se convirtió en ganadero o hatero. En 1808, Santana padre participó activamente en la Batalla de Palo Hincado contra las tropas francesas de Louis Marie Ferrand.

 

Para 1843 Pedro Santana era dueño de grandes hatos en el Este y tenía gran influencia como persona y como militar.

 

La influencia económica que obtuvo lo llevó a participar en la gesta de febrero durante la proclamación de la Independencia Nacional.

 

En 1843 Pedro Santana y su hermano Ramón eran importantes hateros Seibanos. Juan Pablo Duarte hábilmente atrae a la causa liberadora a los hermanos Santana debido a su influencia y su poder político en la región. Y así el 16 de enero de 1844 Pedro fue de los firmantes del Manifiesto.

 

Realizó un papel importante durante la organización del ejército, con motivo a la Independencia Nacional, ya que poseía un equipo compuesto de hateros y monteros de El Seybo, Hato Mayor del Rey e Higüey, montados a caballo y armados de machetes y lanzas, dispuestos a defender la patria.

 

Después de la derrota del presidente haitiano Herard en Azua y la de Pierrot en Santiago. Duarte es proclamado Presidente del país por Mella la capital cibaeña. Santana se hace con el poder político e inicia una persecusión contra los Trinitarios.

 

Santana dirigió el país en varios períodos:

 

 

  1 - 16 jul 1844

2 - 14 nov 1844

3 - 30 mayo 1849

4 - 15 feb 1853

5 - 13 jun 1858

6 - 18 mar 1861

 14 nov 1844

4 ago 1848

23 sep 1849

26 mayo 1856

18 mar 1861

20 jul 1862 (colonia española)

 

 

 

 

Dirigió el ejército en varias Batallas importantes como la de Las Carreras.

 

Al notar que los hateros estaban perdiendo poder político y militar desplazados por los conuqueros cibaeños, anexó la República Dominicana a España en 1861.

 

Fue responsable del fusilamiento a María Trinidad Sánchez, Antonio Duvergé y su hijo además Francisco del Rosario Sánchez y otros patriotas.

 

El 16 de Julio de 1864, Pedro Santana muere en la ciudad de Santo Domingo luego de una agria discusión con el Comandante español. Fue enterrado en la fortaleza próxima a la Torre del Homenaje. Sus restos están depositados en el Panteón Nacional.

 

 

 

 

 

 

Rosa Duarte

 

(1821-1888)

Hermana de Juan Pablo, nació en Santo Domingo, en 1821 Como todos los hijos de doña Manuela Diez, estuvo imbuida por un gran fervor patriótico Miembra y colaboradora activa de la Sociedad SecretaLa Trinitaria’, tuvo una destacada e importante participación en los preparativos de la proclamación de la República el 27 de febrero de 1844.

 

Sus apuntes, aporte de incalculable valor para nuestro país, son considerados por Emilio Rodríguez Demorizi como el "Nuevo Testamento” de nuestra historia, ya que a través de este documento se han podido conocer los detalles de aquellos años de conspiración y de trabajo por la liberación de la patria. En ellos dice: “Dios me ha conservado la facultad de pensar y recordar y también me ha concedido el sagrado derecho de protestar contra los traidores a la Patria.

 

Aportó a la causa liberadora apoyando las actividades de los Trinitarios y de la sociedad La Filantrópica. Junto a sus amigas, participó en las obras teatrales que se presentaban en el edificio de la Cárcel Vieja, situado al lado del Palacio de Borgellá, frente al Parque Colón, desde las que se creaba conciencia sobre la causa independentista. -

 

Estas representaciones, en adicción de mantener levantado el espíritu público, servían también para obtener recursos con los cuales comprar municiones y cubrir los gastos de los emisarios que se enviarían a desempeñar misiones a distintas partes del país.

 

En los preparativos para la proclamación de la Independencia, Rosa Duarte fabricó junto con otras mujeres gran cantidad de las balas que utilizó el movimiento.

 

En 1845, un año después de proclamada la Independencia, fue deportada junto a su madre y hermanos/as. Muerto su hermano Juan Pablo, quiso regresar al país, pero aunque en 1883 el Estado dominicano ofreció facilidades para el retorno de la familia Duarte, su hermano Manuel se negó a regresar a aquella tierra de la cual habían sido expulsados/as sin ningún miramiento.

 

Aún así, Rosa se mantuvo animando a los y las patriotas de aquellos días que visitaban constantemente su casa en Caracas, a que siguieran en el empeño de adelantar al país.

Junto a su hermana Francisca confeccionó en seda una bandera dominicana que enviaron al Ayuntamiento de la Ciudad de Santo Domingo. Murió en Venezuela en 1888.

 

 

Emilio Prud´Homme

Nació el 21 de junio de 1856 y desde muy joven se dedicó al magisterio, actividad a la que dedicó unos treinta años de su vida. Fue un gran colaborador de don Eugenio María de Hostos. Sirvió como profesor en la escuela "Perseverancia" de Azua; en el Liceo Dominicano y como Director de la Escuela Normal (que fué fundada por Euenio María de Hostos en 1880).

No se interesó particularmente por la política, pero llegó a desempeñar cargos como el de Diputado al Congreso y Secretario de Justicia e Instrucción Pública, posiciones que ocupó mientras duró el gobierno de Francisco Henríquez y Carvajal (31 de julio de 1916 a 29 de noviembre de 1916). Fue un ferviente opositor a la intervención norteamericana de 1916 que le arrebatara la soberanía al pueblo dominicano y alterara la educación. Como consecuencia, Prud'Homme abandonó por un tiempo el magisterio y se dedicó al ejercicio de su profesión de abogado.

Su producción literaria estuvo especialmente fundada en la exaltación del patriotismo, el respeto a la soberanía y la defensa de la Independencia Nacional.

La más importante de sus obras es, por supuesto, "El Himno Nacional Dominicano", primer canto épico. Fue escrito en 1883 y corregido en 1897, cuando por primera vez fue utilizado en actos oficiales. La música es del maestro José Reyes . Aunque fue difundiéndose cada vez más y reconociéndose como el Himno de la Nación, no fue sino hasta el año de 1934 cuando Rafael Leonidas Trujillo Molina, por entonces presidente de la República lo consagró como Símbolo Nacional e hizo obligatorio que el pueblo le rindiera homenaje.

Entre otras de sus obras de carácter nacionalista pueden mencionarse: "El 16 de Agosto", "A la juventud dominicana"; "A mi Patria"; "Déjame Soñar"; "Mi tierra mía" y "Gloria a la idea".

Su amor y entrega a la libertad no estaba circunscrito a su país sino a los demás pueblos de América y, solidarizándose con la lucha independentista puertorriqueña contra el dominio español escribió "Contra Hibridismo".

Murió en 1932.

 

 

 

 

José Reyes

 

Músico-compositor del Himno Nacional Dominicano, al iniciarse la tercera campaña de la Independencia. Hijo de Rafael Reyes y María Merced Siancos. Nació bajo el régimen de ocupación haitiana.

 

Su padre era un comerciante detallista pobre. Vivía en un bohío en la actual Arzobispo Nouel, lugar donde pasaría la mayor parte de su tiempo y donde haría sus creaciones.

 

Tenía sólo 8 años de edad cuando se proclamó la Independencia de 1844. Al poco tiempo el ambiente de las luchas le llevó a enrolarse como soldado, al iniciarse la tercera campaña de la Independencia, en 1855.

 

Siendo soldado regular del Ejército estudió música con el director de la banda militar, Juan Bautista Alfonséca. Aprendió a tocar varios instrumentos musicales, pero se destacó en el violonchelo. Su vocación de compositor emotivo no tardó en revelarse.

 

Intelectualmente fue un autodidacta. En sus tiempos libres compuso música laica y religiosa, mucha de ella inédita. Como era muy modesto y severo autocrítico, solamente propagó sus obras en algunas misas. Compuso además, mazurcas, valses, pasodobles y un himno.

 

En 1882 llevó al pentagrama el tema épico de su himno, luego que intelectuales de la talla de César Nicolás Penson y Francisco Henríquez y Carvajal, José Dubeau, J. J. Pérez y Emilio Prud`Homme trazaron estrofas a petición suya. En 1883, Para celebrar el vigésimo aniversario de la Restauración de la República, se estrenaron los himnos de los maestros Reyes y Arredondo, siendo el primero el que más gustó.

 

Seis meses después, en una convención de prensa presidida por el director de “El Mensajero“en el teatro “La República“, como un homenaje a Duarte se tocó nuevamente el himno de Reyes. La banda militar del maestro Betances, en la plaza de la cultura, lo interpretó por tercera vez en 1885 y fue muy ovacionado.

 

En ocasión de una fiesta patria, el himno iba a ser tocado una vez, pero el tirano Ulises Heureaux dispuso que se tocara en cambio, la Marsellesa. Sin embargo para el cincuentenario de la República, el Himno de Reyes había alcanzado popularidad.

 

En 1896 se pidió que fuera consagrado como “Himno Oficial Dominicano“.

 

En 1897 el himno de Reyes continuaba imponiéndose y se tocó nuevamente en la inauguración del ferrocarril Puerto Plata-Santiago, en el Cibao.

 

Ese himno tuvo sus enemigos. Durante el gobierno de Lilis, tuvo lugar una disputa periodística por un himno nacional definitivo, con la música de Reyes pero sin la letra de Prud`Homme. Ello obligó al congreso a dar su aprobación al original completo. Pero Heureaux, sin decir el motivo rehusó promulgar la ley.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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