Terapia Auditivo Verbal. Enseñar a escuchar para aprender a hablar
El Terapeuta Auditivo Verbal
Los Terapeutas Auditivo Verbales somos profesionales formados en alguna o varias de las siguientes disciplinas: Patología del habla y del lenguaje, Audiología y/o Educación para Sordos. Ante el diagnóstico de hipoacusia en un niño siempre recomendamos como primera opción para desarrollar el lenguaje oral el enfoque Auditivo-Verbal. Nos apropiamos del componente auditivo de las experiencias de la vida diaria y promovemos y desarrollamos el uso del sonido para que el niño se comunique. Utilizamos el énfasis en el aspecto acústico de los sonidos y patrones del lenguaje con el propósito de maximizar el desarrollo verbal del niño. Nos guía el principio de que todas las decisiones terapéuticas y educacionales que se tomen deben llevar a la máxima participación del niño en su familia y su comunidad que se manejan con el uso de al audición y el lenguaje oral
. Trabajo en las Sesiones

En lugar de enseñar sonidos aislados, esperamos que aprendan patrones de habla a través de la audición, haciendo énfasis en un principio en el aspecto prosódico, respetando las etapas de desarrollo del lenguaje. Si en algún momento tiene que ser enseñado algún sonido de difícil realización en forma aislada, siempre es reforzado a través de la audición y puesto inmediatamente en un contexto de lenguaje significativo. Se utiliza para ello conocimiento específico de la acústica del habla.
Los terapeutas les enseñamos a los padres (que son los maestros naturales del lenguaje) cómo maximizar el potencial auditivo de su hijo. Los orientamos en la tarea de crear ambientes auditivos de aprendizaje haciendo uso de situaciones activas en el hogar. Todo lo que se relaciona con el ambiente del niño es usado como una situación de enseñanza. Damos modelos de actividades de acuerdo a los objetivos propuestos e inmediatamente transferimos la realización de la actividad a los padres dentro de la sesión, para que tengan la oportunidad de practicarla antes de reforzarla en el hogar.
Se le muestra a los padres que los niños aprenden mejor cuando se los involucra en actividades lúdicas y significativas. Sobre todo cuando las realizan junto a las personas que para ellos son lo más importante en sus vidas: sus padres. Con ellos trabajamos para que aprendan a desarrollar técnicas que respondan a los intentos comunicativos de sus hijos de manera de fomentar y facilitar el uso por parte del niño de niveles más complejos de lenguaje. Es importante dar a los padres una guía con objetivos a corto plazo, que pueden ser semanales, junto con la explicación de las etapas que seguirán en el desarrollo de las habilidades de las 4 áreas trabajadas. Tan pronto como el niño comienza a lograr un objetivo en particular, las expectativas deben moverse hacia el siguiente nivel. Es importante que tanto los padres como el niño experimenten el éxito. Cuanto mayor es la hipoacusia, mayor necesidad tenemos los terapeutas de apoyar a los padres para que interioricen la estructura de los objetivos y la integren en el juego y las rutinas diarias.
“Monitoreo” de la voz

La deficiencia auditiva de tipo neurosensorial afecta el desarrollo del habla porque interrumpe el bucle percepción – producción interfiriendo en la habilidad del niño para percibir la señal de habla de los demás y para monitorear sus propias producciones. El desarrollo de un mecanismo de retroalimentación auditiva es fundamental para la producción de habla inteligible. Las fallas en este sistema llevan a las cualidades características que se asocian con de la voz del sordo . Para que el niño sea consciente de su propia voz, la escuche y pueda asemejar sus propias producciones con las de los demás, se comienza trabajando con la voz desde el principio con diferentes estrategias. Se repiten determinadas canciones, elegidas y/ o creadas por los padres para distintas rutinas. Cantar ayuda al desarrollo del patrón melódico natural del habla. También se utiliza un lenguaje oral muy expresivo, rico en inflexiones y repeticiones ya que la melodía y el ritmo resaltan la audibilidad del habla .
Aprendizaje Secuencial

Se utilizan modelos de desarrollo secuencial naturales, comunes a todos los niños, en las áreas de audición, lenguaje, habla y aprendizaje para alentar la emergencia de las habilidades correspondientes según la etapa evolutiva del niño. De esta forma estimulamos la comunicación natural. Si un niño con audición normal primero usa la prosodia y el balbuceo para comunicarse y en un segundo momento produce sus primeras palabras esperamos que se produzca esta misma secuencia en los niños hipoacúsicos con quienes trabajamos. No vamos a comenzar con la lectoescritura antes que con el lenguaje oral, como no le enseñaríamos a escribir a un niño sin problemas de audición que aún no habla. La secuencia natural con respecto al lenguaje verbal es comprensión, expresión y mucho después se desarrolla el lenguaje escrito comenzando con la lectura y finalmente la escritura. Esto no quiere decir que uno de nuestros objetivos a largo plazo no sea la comprensión lectora sino que buscamos que todo se desarrolle reproduciendo la secuencia natural. Los niños en un programa auditivo verbal aprenden el lenguaje en forma similar a los niños oyentes, quienes comienzan a expresarse con oraciones compuestas y complejas con la gramática similar a la del adulto alrededor de los cuatro años. Para ello tomamos como parámetro la edad auditiva del niño hipoacúsico y en base a ella comparamos su evolución con la de un niño oyente. Entonces si, por ejemplo, un niño hipoacúsico de 4 años comenzó su tratamiento a los 2 años de edad, esperaremos una edad lingüística de 2 años. Por eso la importancia de la detección precoz y la intervención temprana, para aumentar las posibilidades de disminuir la brecha entre la edad cronológica y la edad madurativa, sobre todo la lingüística.
Evaluación Constante
Sabemos que es de vital importancia asegurarse de que los niños hipoacúsicos desarrollen un grado adecuado de competencia comunicativa para su desarrollo emocional y social y ese es el objetivo, más allá de la metodología con la que estemos comprometidos.
Cabe mencionar que el desarrollo de la comunicación y el progreso del niño con esta metodología depende de muchas variables tales como el nivel de participación y compromisode la familia, la edad de diagnóstico, la etiología y el grado de deficiencia auditiva, la efectividad de los dispositivos de amplificación (audífono o implante coclear), la efectividad del manejo audiológico, el potencial auditivo del niño y estado de salud general, el estado emocional de la familia, las habilidades del terapeuta y de los padres, la inteligencia del niño y su estilo de aprendizaje.
Bibliografía
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