
Introducción
La filosofía auditivo verbal
La filosofía Auditivo Verbal apoya el derecho que tienen los niños, con cualquier grado de pérdida auditiva, a que se les dé la oportunidad de desarrollar la habilidad de escuchar y usar la comunicación verbal con su propia familia y la comunidad.
La audición es la modalidad sensorial primaria para desarrollar el lenguaje hablado y la competencia comunicativa. El lenguaje oral está basado principalmente en información acústica. A pesar de que los niños pueden aprender a hablar usando otros sentidos como la vista y el tacto, cierta información como la fluidez, la melodía y la entonación del habla natural, que sólo existe en las ondas sonoras. Por eso la audición es la modalidad sensorial más eficiente y efectiva para el desarrollo inicial de las habilidades funcionales del lenguaje oral.

. Cuando primero le mostramos un objeto al niño ya no tiene necesidad de escuchar lo que decimos acerca de él. En palabras de D. Pollack “…si queremos que el niño preste atención al sonido debemos enfatizar la audición, no la visión”. Existen estudios que demuestran que aprendemos mejor por el método por el cual nos enseñan a aprender, debido a que se nos da una tendencia en esa dirección. A partir de allí, seleccionamos la información de acuerdo a esa tendencia que se nos ha enseñado, y dicha tendencia es entonces reforzada por la nueva información adquirida. Así si se le pide al niño que mire a la boca del interlocutor, el procesamiento de la información visual que obtiene se refuerza cuando esa información se vuelve significativa. De la misma manera que cuando su atención está dirigida a escuchar, el niño es "programado" para procesar la información auditiva.
En

Principios de
Identificación precoz

Este principio se basa en la detección precoz de la hipoacúsia a través de programas de screening, idealmente neonatal y universal pero también a lo largo de toda la infancia.
La detección precoz es fundamental en un programa de intervención temprana. En función de obtener el mayor beneficio de los períodos críticos del desarrollo neurológico y lingüístico, la identificación de la deficiencia auditiva, el uso apropiado de la tecnología médica y la amplificación adecuada junto con la estimulación de la audición deben ocurrir lo más temprano posible . Estudios relativos al desarrollo del cerebro demuestran que la estimulación sensorial de los centros auditivos es extremadamente importante y también influye en la organización definitiva de las vías auditivas. Si no se accede a la información auditiva en esos años críticos para el aprendizaje del lenguaje, la habilidad del niño para usar esa entrada acústica significativa se va deteriorando debido a factores fisiológicos, como el deterioro de las vías auditivas por falta de estimulación, y psicológicos, como alteraciones en la atención y el aprendizaje.
Asesoramiento a padres
Este principio consiste en guiar, aconsejar y apoyar a los padres como modelos primarios para el aprendizaje del lenguaje hablado a través de la audición y ayudarlos a entender el impacto de la deficiencia auditiva en la familia.
La terapia Auditivo verbal es un enfoque centrado en la familia y como tal puede ser descripta como la sociedad amigable y respetuosa entre la familia y el terapeuta que incluye la provisión de soporte emocional y educacional como así también de las oportunidades para que los padres participen en el brindado de servicios y en la toma de decisiones de acuerdo a sus necesidades. La participación de los padres es vital en la terapia Auditivo Verbal ya que esta filosofía abraza la visión de que los niños aprenden el lenguaje más fácilmente cuando están activamente involucrados en interacciones naturales y significativas con sus padres y cuidadores . Esto es, cuando están jugando con las personas más importantes en su vida. Además los padres pueden proveer intervenciones a intervalos más frecuentes durante el día y por un período de tiempo más largo, bajo condiciones que pueden ser altamente motivantes para el niño. Qué mejor repetición que la de las rutinas diarias (como las comidas) y qué mejor motivación que la real e interna (de sentir sed para pedir agua).
La mayoría de los niños hipoacúsicos tienen padres oyentes. En un programa Auditivo Verbal los padres no necesitan aprender señas o palabra complementada, sino que son puestos nuevamente en su rol natural de padres.
En las sesiones Auditivo Verbales, entonces, los padres necesitan observar, participar y practicar para aprender técnicas que impliquen actividades que estimulen el habla, el lenguaje la cognición y la comunicación en el hogar, planificar estrategias que las integren en las rutinas y experiencias diarias. El objetivo es implicar a los padres como “socios” más activos en la habilitación de su niño informando al terapeuta de las habilidades e intereses del niño, interpretando el significado de sus primeras emisiones, desarrollando técnicas apropiadas para el manejo de la conducta adecuadas a la cultura familiar, notando y discutiendo los progresos, comprendiendo los objetivos a corto y largo plazo, tomando decisiones con la información adecuada, desarrollando confianza en la interacción con su hijo. Los padres están en el centro de cada sesión de TAV. Allí adquieren la confianza y los conocimientos para comprender cómo pueden ayudar en el desarrollo de la comunicación de su hijo. La forma en que los padres lo hacen varía de acuerdo a cada familia pero el objetivo común es que la audición sea una parte integral de la vida del niño.
Ambiente de aprendizaje auditivo.
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