Santa Teresa de Jesús

La Paciencia Todo lo Alcanza

Menú del Santa teresa de Jesús

 

¿Qué es  apraxia de habla infantil?

 

La apraxia de habla infantil es un desorden de habla basado en el sistema motor.  Por razones ya no entendidas completamente, los niños con la apraxia de habla tienen una gran dificultad con la planificación y la producción de patrones de movimientos precisos, bien refinados y específicos de la lengua, los labios, la mandíbula, y el paladar, todo lo que es necesario para el habla inteligible.  A veces el apraxia de habla se llama “apraxia verbal”, “apraxia de habla infantil”, o “dyspraxia verbal”.  No importa cuál nombre se le pone, el concepto más importante es la palabra del raíz, “praxis.”  Praxis significa un movimiento planificado.  En una manera u otra, un niño con el diagnóstico de apraxia de habla tiene dificultad programando y planificando los movimientos para hablar.  La apraxia es un desorden específico de habla.

 

El habla empieza con una intención a comunicarse.  Luego, se forma una idea que traza lo que quiere decir el hablante.  Las palabras del mensaje están puestas en el orden correcto, con el uso de la gramática correcta.  Cada palabra está compuesta de una secuencia específica de sonidos (también llamado “fonemas”) y sílabas que se ordenan juntos.  Toda esta información está traducida de una idea y de información sobre el orden de sonidos a una serie de movimientos motoras bien coordenadas de los labios, la lengua, la mandíbula, y el paladar suave.

 

El cerebro tiene que decir a los músculos de estas “articuladores” el orden exacto y el tiempo de movimientos para que las palabras en el mensaje estén articuladas correctamente.  Por fin, los músculos tienen que funcionar correctamente con bastante fuerza y tono para ejecutar los movimientos necesarios.

 

En el desarrollo normal, los niños intentan a decir palabras.  Otras personas así como sus propios sistemas internos les dan información sobre estas intenciones por sus reacciones.  Los niños usan esta información cuando digan las palabras la próxima vez, y esencialmente “aprenden por experiencia.”  Típicamente el hecho motor de habla se hace automáticamente cuando sílabas y palabras están habladas repetidamente.  Los planes  y programas de habla motor son guardados en el cerebro y se pueden estar alcanzados sin dificultad cuando se los necesita.  Pero los niños con la apraxia de habla tienen problemas en este aspecto de habla.  Se cree que niños con AHI no puedan formar o alcanzar los planes y programas de habla motor o que estos planes y programas estén defectuosos por alguna razón.

 

¿Cómo es AHI diferente que un retraso de habla?

 

 

Un verdadero retraso de habla es cuando el niño sigue el camino “normal” del desarrollo de habla infantil, aunque a una velocidad más lenta que lo normal.  Usualmente esta velocidad está en paso con las habilidades cognitivas del niño.  En el desarrollo típico del habla y lenguaje, las habilidades receptivas y expresivas crecen juntas por la mayor parte.  Lo que se ve frecuentemente en niños con el apraxia de habla es una gran discrepancia entre las habilidades receptivas de lenguaje y las habilidades expresivas.  Es decir que la habilidad del niño para entender lenguaje (habilidad receptiva) queda dentro de los límites normales, pero el habla expresiva es severamente deficiente, ausente, o difícil para entender.  Esta discrepancia es un factor importante y puede indicar que el niño quizás tenga más que un retraso.  En el caso de tal desigualdad entre lo receptivo y expresivo, el niño debe de estar evaluado para determinar la presencia de un desorden de habla específico tal como el apraxia.   Sin embargo, ciertos desordenes de lenguaje pueden causar un patrón de síntomas parecido al apraxia.  Es insuficiente la discrepancia entre la habilidad expresiva y  la habilidad receptiva para diagnosticar la apraxia.

 

Cómo se diagnóstica el AHI?

 

Porque la apraxia de habla infantil es un desorden de comunicación, el profesional más calificado para evaluar y diagnosticarlo es un terapeuta de habla y lenguaje .  Otros profesionales pueden ser útiles y necesarios en algún tiempo para los niños con AHI, pero ellos no han hecho el estudio extensivo y concentrado para evaluar los desordenes de habla y/o lenguaje.

 

Un THL tomará una historia completa y meticulosa del desarrollo del niño y notará todos asuntos médicos conocidos u otros problemas.  Probablemente la evaluación vaya a incluir lo siguiente:

 

  • Un inventario completo de los sonidos, formas de sílabas, y palabras que puede hacer el niño, o los intentos que hace.   También notará todos los “errores” que hace el niño.  Se comparan los errores con lo que se sabe sobre el desarrollo de habla normal para averiguar si la función de habla del niño es normal o no.
  • El THL tratará de relacionarse con su niño y tratará de ayudar al niño a hablar para ver lo que pasa cuando le pida a repetir muchas veces las sílabas, palabras, o frases.   Hará observaciones sobre si el largo o la dificultad de palabras o frases afecta la claridad de pronunciación del niño.
  • La habilidad de un niño para usar y entender palabras, frases, terminaciones de palabras, gramática, etc., estará evaluado y comparado con lo típico para su edad.
  • Las estructuras orales del niño y la boca estarán examinado para averiguar si parecen normales y si están en orden para funcionar bien para hablar.
  • Hará observaciones sobre el sistema de respiración del niño:   si parece tener bastante corriente de aire para sostener la voz; cómo sostiene el cuerpo; si parece tener bastante fuerza y tono para hablar; si la calidad de la voz suena normal;  si la cara es simétrica;  y si parece capaz a mover normalmente los labios, la lengua, la mandíbula y el paladar suave.
  • El THL notará las intenciones que hace el niño para comunicarse y relacionarse, para interactuar socialmente, para escuchar, y para responder.  Observará cuáles otras formas de comunicación hace el niño tales como señalar y hacer gestos.

 

Cuando el THL ha recogido bastante información, intentará a averiguar si el habla y lenguaje del niño están desarrollando normalmente o no.  Si encuentra que el habla está desarrollando normalmente pero a una velocidad más lenta que lo normal, se puede decir que tiene el niño un retraso de habla y/o lenguaje.  Si el THL ha observado características que no concuerdan con el desarrollo normal de habla y lenguaje, tratará de determinar un diagnóstico diferencial.  Un diagnóstico diferencial significa que hay información suficiente para decir que las destrezas del niño caen debajo de un desorden específico de habla y lenguaje.

 

Cuando se diagnóstica un niño con el apraxia de habla infantil, el THL ha hecho un diagnóstico diferencial.  Ha establecido que, después de una evaluación completa, el niño demuestra las características de AHI que le ayudan al THL a distinguir el AHI de otros problemas posibles de habla.

 

 

¿A que edad puede estar el niño diagnosticado?

 

Muchas veces no es posible diagnosticar el AHI para un niño que tiene menos de dos años de edad.  Es así porque la mayoría de los niños menos de dos años no tienen la capacidad para entender instrucciones específicas para cumplir con tareas esenciales al diagnóstico.  O quizás el niño no pueda cooperar o poner atención necesaria para un diagnóstico diferencial.  Puede ser difícil diagnosticar seguramente a un niño entre la edad de 2 y 3 años.  Sin embargo, se puede sospechar el desorden y empezar con la intervención temprana.  A menudo unos meses de “terapia diagnóstica” pueden ayudar a determinar si AHI es el asunto central que le está causando la dificultad de habla en el niño.

 

Generalmente, aunque sea posible determinar que el habla de un niño no está desarrollando en la misma manera o a la misma velocidad que otros niños, a menudo no es posible decir claramente que la razón es “apraxia de habla”  y que no está debido a otro desorden de habla u otra causa.  Sin embargo, es posible empezar la terápia de habla cuando se sospecha un problema.  La intervención temprana es muy importante para niños con desordenes de habla y lenguaje.

 

Los padres preocupados por el desarrollo del habla y lenguaje de su niño deben de buscar ayuda de su pediatra.   Puede ser muy útil hacer una lista de preocupaciones que pueden estar discutidos en la consulta.  Los padres pueden pedir que el niño esté referido para una evaluación de habla.  A veces los padres  tengan que estar firmes para obtener tal referido.

 

¿Qué tipo de ayuda va a necesitar mi niño?

 

Los niños con AHI necesitan la terapia de habla con un patólogo de habla y lenguaje (PHL).  La frecuencia de terapia para el niño depende de las necesidades individuales de cada niño.  Los niños con AHI que hablan muy poco o con inteligibilidad muy baja van a requerir más terapia que los que tienen una deshabilidad menos grave.  Usualmente un PHL con experiencia sugiere que un niño con apraxia moderado a grave tenga la terapia 3-5 veces por semana individualmente.  Otras consideraciones tienen que ver con cuánto va a practicar el niño en el hogar con sus padres o tutores, cuánto puede soportar el niño, con qué frecuencia pueden los padres llevar al hijo a la terapia de habla, etc.

 

Mientras un niño empieza a hacer logros en la habilidad a usar el habla que se entiende por otros, la cantidad y frecuencia de terapia pueden estar cambiadas.  Otra consideración es la presencia de otras dificultades en el habla y lenguaje además de la apraxia de habla.

 

La terapia de habla va a incluir unos principios claves para un niño que tiene dificultades en el planificar y programar de planes motores (AHI).  No es sugerir que haya solo un método efectivo.  Hay una cantidad de elementos de terapia de habla que parece ser los más exitosos para niños con apraxia de habla.  Estos elementos incluyen:

 

  • Principios de “aprendizaje motor” tal como un grado alto de práctica y repetición, corregirle y reaccionarle, la velocidad más despacio de habla, y la práctica dirigida a la colocación y producción de movimientos motores.
  • El uso de la estimulación de los sentidos para controlar patrones de movimientos y el uso de claves tales como visual, táctil, y kinestético, y verbal.
  • El uso de ritmo y melodía
  • Práctica en decir patrones y secuencias de sonidos en vez de sonidos individuales

 

Muchos patólogos de habla y lenguaje con experiencia usan una combinación de métodos en vez de “un enfoque para todos.” Ellos toman muchos de los métodos mencionados arriba y se los ponen a practica depende de las necesidades individuales del niño.  No hay único “programa” que es perfecto para todos los niños con el apraxia de habla.  Los productos comerciales y programas pueden ser herramientas para el uso en terapia por un PHL que conoce el apraxia y sabe cómo tratarlo.  Sin embargo, tales programas no son la única solución.

 

Según informes, los niños con el apraxia de habla no progresan bien en la producción de habla con terapia diseñado para otros problemas de articulación o con la estimulación del lenguaje. Además, en los niños pequeños las técnicas motoras y sensorias y las repeticiones de palabras y frases deben de estar tejidos entre actividades/juegos que les  motivan bien a los niños.  Lo que dicen terapeutas y familias es que niños con apraxia necesitan terapia frecuente y uno a uno con mucha repetición de sonidos, secuencias de sonidos, y formas de movimiento para incorporarlos y hacerlos automáticos.

 

Además, muchas terapeutas recomiendan el uso de lenguaje de señas, libros ilustrados, y otras maneras para aumentar el habla en el niño que no se le entiende claramente.  Este enfoque puede ser llamado “comunicación total.”  Cuando el niño usa un gesto junto con un intento a una palabra vocal, aumenta la posibilidad que el oyente va a entender la comunicación (si no le entiende la palabra, quizás le entienda el gesto).  Cuando otros le entienden la comunicación del niño, le da ánimo al niño y el sentido de éxito en el uso de la voz para comunicarse.  Muchos niños con la apraxia de habla, aún a una edad joven, tienen algún conocimiento de su propia dificultad.  Las experiencias exitosas de comunicación solamente le animan al niño.  Además, para niños con el apraxia de habla, los gestos pueden hacerse señales visuales importantes para ayudarles saber cómo mover la boca, etc. para decir la palabra querida.  Cuando es sistemático el uso de la pareja (la palabra + el gesto), el niño puede llegar a asociar la imagen visual del gesto con la colocación de sus articuladores.  En pocos niños, el uso de gestos no es apropiado.  Por ejemplo, usar gestos puede distraerle al niño, o quizás el niño no tenga la habilidad de hacer los gestos consistentemente.

 

Por fin, es importante que entiendan los padres y otros que muchos niños tendrán otras necesidades, aparte de la práctica de habla mencionada arriba.  Muchos niños también van a necesitar a trabajar con el uso de lenguaje, por ejemplo cómo hacer bien las oraciones, usar los tiempos de verbos, usar las terminaciones de palabras, etc.  Algunos niños pueden tener problemas con el entender de lenguaje y esto tiene que estar tratado en la terapia de habla además de la práctica de la producción de habla que es necesario con apraxia.  Algunos niños tienen que aprender las reglas de conversar tales como turnar, mantener el tema, el contacto de los ojos, y otras habilidades “pragmáticas.”  Se requieren otras técnicas terapéuticas aparte de lo que es necesario para mejorar la producción de habla.

 

 

 

Lo académico, aprendizaje, y su niño con AHI

 

Mientras todos niños con AHI comparten algunos rasgos comunes en el habla, también hay diferencias entre ellos.  Estas diferencias afectan sus fortalezas y necesidades educacionales.  Unas investigaciones han sugerido que niños con AHI tienen alto riesgo para dificultades de en aprendizaje de consciencia fonética, leer, deletrear, y la expresión escrita.  Problemas basados en lenguaje también pueden afectar el área de matemática especialmente en resolver las problemas de palabras y usar lenguaje espacial. A menudo niños pequeños con AHI tienen experiencia limitada en expresar verbalmente las secuencias de eventos y recontar historias.  Cuando crecen los niños estas habilidades se hacen importantes para el desarrollo del leer y escribir.  El arte de conversación (es decir “lenguaje pragmático”) se desarrolla en la mayoría de niños a través de tiempo, pero faltan esta habilidad algunos niños con una historia de AHI.  Quizás no hayan tenido oportunidades para aprender tales habilidades como turnar, mantener conversaciones, quedarse en el tema, y otras habilidades de conversación.

 

Se informa frecuentemente que niños que en el preescolar solamente tenían dificultades de habla, se enfrentarían con más dificultades educacionales, de lenguaje o de aprender cuando crezcan. Hay algunas razones por esto.  Primero, la mayoría de pruebas de lenguaje para la edad preescolar no son bastante sensibles para encontrar déficit  de lenguajes sutiles.  Segundo, mientras crecen los niños también crecen las expectativas para poder procesar información y lenguaje.  Se hacen más largas y complejas las instrucciones verbales y el vocabulario. 

 

 

 

The Childhood Apraxia of Speech Association of North America (CASANA)